¿Para qué necesitamos las emociones?

Por fín he visto Inside Out o Del revés, la nueva película animada de Disney-Píxar.
Parece una película para público infantil, pero no lo es únicamente, dado que trata el tema de las emociones, asignatura pendiente para muchos adultos y muchas personas de todas las edades.

La película nos habla de la alegría, la tristeza, la ira, el miedo y el asco. Es cierto que para según qué autor, la lista de emociones puede ser más o menos extensa, pero al menos para algunos, la alegría, tristeza, rabia y miedo se consideran las 4 básicas. Os recomiendo un libro de divulgación que las explica de manera muy amena.

Escribí hace tiempo un post sobre la Importancia de las Emociones en el blog CentraT.
En él traté el aprendizaje erróneo que hacemos acerca de las emociones en la infancia y cómo éso puede condicionarnos en nuestra vida.

En este caso, intentaré demostraros la necesidad de todas las emociones, y su función adaptativa en nuestra vida.

Para ello, vamos a la etimología de la palabra; del latín, emotio, emotionis, nombre que se deriva del verbo emovere. Este verbo se forma sobre movere (mover, trasladar) con el prefijo e- (de) y significa retirar , desalojar de un sitio, hacer mover. Es por eso que una emoción es algo que nos saca de nuestro estado habitual.

Algo que nos mueve de nuestro estado habitual, no tiene ningún tipo de connotación positiva o negativa. Simplemente es un cambio repentino, una sensación subjetiva, interior, que se expresa de una forma o de otra exteriormente.

Los pensamientos son los que añaden una connotación a las emociones, atribuyéndoles positividad o negatividad, relacionándolo con la sensación subjetiva agradable o desagradable que suscitan.

De manera general, la alegría se percibe como la más positiva de todas ellas, y la tristeza la más negativa en nuestra cultura. El miedo generalmente no se considera agradable, aunque a muchas personas les gusta ver thrillers y películas de miedo o bien subirse a atracciones de vértigo o hacer deportes de riesgo. La adrenalina asociada al miedo se puede percibir como positiva para algunas personas. Finalmente la rabia se percibe como negativa en sociedad, pero su utilidad está más que demostrada.

De hecho todas estas emociones tienen una función específica y adaptativa, y bien gestionadas pueden ser vistas en positivo. En próximos posts, dedicaré la atención a cada una de las emociones básicas, ya que es un tema de interés general. Así entenderemos en qué casos dichas emociones son muy útiles y aprenderemos a escucharlas, entenderlas y gestionarlas mejor.


NOTA: Las fotos son de licencia Creative Commons. Sacadas de Pexels.

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